Nota de Interés Publicada

Primaria: Nuestro Discovery Room

Primaria: Nuestro Discovery Room

25-Feb-2016 CDI AlFaes Primaria

Nota publicada en: El Código no. 3 Enero

El Saber Viaja en Tren

Y el mismo en forma increíble desde hace muchos años ha subido a cientos quizá miles de niños en esta ciudad llevándolos a un viaje extraordinario por el mundo mágico y apasionante del conocimiento; lo más increíble de esta historia es que el pequeño vagón lo hace sin moverse.

Un vagón obtenido gracias al esfuerzo de los señores (+) Joaquín Rojo de la Vega y su esposa Martha Molina, donado en el año 2000. Desde entonces ha llevado a buen puerto a infinidad de niños gracias a la visión y vocación de maestros y directivos de la Escuela “Cdi AlFaEs”.

Lo conduce con mano firme y a la vez suave y cálida la maestra Lola Ramos Johnson, sabe que cada viaje sus especiales pasajeros, bajarán del pequeño y grande a la vez, vagón color amarillo, muy contentos de lo que ahí vieron y aprendieron.

Desde una quijada de tiburón que hace mucho terminara sus días en el mar para ahora dejar a los niños con sus bocas abiertas por el asombro que nunca deja de irse, como al parecer tampoco lo hará la infancia en estas mentes. Ya después sus cuerpos brincarán hacia otras etapas de crecimiento.

También entre las paredes de este vagón que nunca para, y hace abrir más los ojos de sus viajeros, se encuentran otros fósiles y objetos que la naturaleza regala.

Encuentran una colección de nidos hechos a pico, diversos instrumentos musicales, un caleidoscopio con sus figuras cambiantes de forma y colorido, sin faltar las mariposas que un día en su vuelo, fueron atrapadas para deleite de sus admiradores.

Sin embargo, sin lugar a dudas lo que más les llama la atención, es el esqueleto de un delfín encontrado en una playa sonorense.

Por si  a los niños les faltara entender más el milagro de la vida y sus colores, la maestra Lola les pinta desde paisajes diversos, pasando por coloridas frutas, hasta animales de tierra, aire y mar.

Lola Ramos lleva años contemplando desde la ventana del tren, cómo sus alumnos con la paciencia del cincel de su saber, van asimilando letras, formas, colores, números, y lo que el universo les ha destinado.

La conductora de este vagón sabe, que la próxima estación está cerca y tendrá que parar, verlos bajar y subirse a otro destino, con otros pasajeros y nuevos conductores.

Quizá vuelva a verlos, o tal vez no, pero la esperanza que supo sembrar en sus almas, el mármol que esculpió tras largas jornadas en la cantera a bordo del tren, quedará por siempre como testimonio de entrega, de siembra de mañanas en los niños.

Después dejará abiertas las puertas del vagón y recibirá a los nuevos viajeros en busca del saber. Llegará otro ciclo para quienes abrazaron la docencia y buscan encender el fuego del conocimiento para bien de los hombres, y en este caso, de los destinados a ser felizmente niños siempre.

 

 

 

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